dimecres, 21 de juny de 2017

ORTEGA Y GASSET Y RAFAEL: HISTORIA REVISADA

Javier Vellón
Rafael y Ortega.

En la edición del periódico El País del 5 de enero de 1986, en la sección de Cartas al director, se publicó la siguiente misiva de Margarita Bernis que cuestiona la veracidad de la conocida anécdota entre Ortega Gasset y Rafael Gallo:

En EL PAÍS del lunes 23 de diciembre, en el artículo dedicado al torero Domingo Ortega, se cuenta una anécdota en la que el autor atribuye a El Gallo un comentario sobre Ortega y Gasset. El torero dice, al enterarse de que Ortega es filósofo: "Tié q'haber gente pa'tó".
La anécdota original es muy anterior a la filosofía de don José, pero, como ocurre a menudo en estos casos, los protagonistas primitivos se sustituyen por otros, según convenga a la época del relato. Esta anécdota la cuenta Salinas, con su inigualable estilo, en el ensayo La gran cabeza de turco o la minoría literaria, en el epígrafe de este ensayo "¡Oh, torero, modelo de comprensión!". El protagonista es Lagartijo (que murió en 1900, cuando Ortega y Gasset no tenía los 20 años) y está relacionada con un histólogo madrileño que visita Córdoba. Lagartijo, "varón de parvas letras y mucho seso", conoce al madrileño a través de su amigo don Fernando X, catedrático de Instituto y, cuando este último explica al torero que el señor es histólogo, Lagartijo pregunta: "¿Y ezo, qué é'. La explicación deja perplejo al torero, que dice: "Ná, ná, don Fernando, que azi ez er mundo. ¡Hay gente pa tó!'.-


diumenge, 18 de juny de 2017

‘FARNESIO’ HABLA SOBRE JOSELITO Y TALAVERA

Javier Vellón ha elaborado el siguiente trabajo.

En 1945, Antonio Marín Herrera ‘Farnesio’, picador de Joselito, concedió una entrevista al Ruedo para hablar sobre la trágica tarde de Talavera.

El picador Farnesio está frente a nosotros, en la grata penumbra del café. Hay en la calle una luz cruda y un sol de fuego, como si abril se hubiera hecho julio.
Me ha dicho Paro Botas que usted en Talavera le cortó la coleta a Joselito.
-Es cierto, sí señor.
-¿Cómo fue?
Que estábamos en la enfermería velando el cadáver, y va el Cuco y me dice: “Farnesio, ¿.por qué no le cortas la coleta, hombre?” Yo, ¡claro! ; le contesté.: ¿Por qué no se la cortas tú?... Y el Cuco me dijo que le daba mucho reparo,, pero que quería conservarla.
-¿Y usted?
¡Hombre, yo?... ;A quién no le impone respeto cortarle la coleta a José !.., Pero alguno tenía que hacerlo.
-¿Sintió mucha emoción al cortarla?
¡ Figúrese usted !... ¡A un, torero tan grande como aquel !. . Era mi casa, como una reliquia, conservo las tijeras con las que lo hice.
¿Llevaba usted con Joselito mucho tiempo?
Desde el 1918. Yo estaba entonces con Gaona, y vino Jaime a verme y me dijo: «De parte de José, que te llegues al Palace». Fui y me dijo Gallito : “¿Quieres torear conmigo?” Yo le, contesté —¡ claro.está que sí pero que estaba colocado con Gaona y tenia que despedirme. A Joselito le pareció muy bien-. Vi a Rodolfo ; le expliqué lo que me pasaba, y Gaona, que era un hombre comprensivo, me dijo: “Como es por tu bien y vas ganando, vete tranquilo. Yo no te puedo dar ni el dinero ni las cien corridas que él te ofrece”.
¿Y, ya picó usted siempre con él?
Sí, señor. Desde aquel día, hasta el día triste de Talavera, que le piqué el toro Bailaor.
¿Picó usted a Bailaor?
-Lo picamos los tres, porque a los tres nos derribó. A Camero, a Carriles y a mí. Yo le puse el último puyazo. ¡Pa haberlo sabio y haberle metió to el palo entero!
¿No era muy chico Bailaor?
¡ Chico! ¡Pa el toro de entonces, sí !.., Pero estaba muy bronco y tenía mucha fuerza. Además era cornicorto y muy certero. ¡Un galán!
Y Farnesio nos cuenta qué sólo una vez ha vuelto a Talavera; que al cementerio de Sevilla tampoco ha vuelto más desde aquel día en que llevó a hombros el féretro de José; que él se dio perfecta cuenta de lo mortal de la cornada, porgue vio cómo entraba el pitón, y se apercibió de que Gallito llevaba fuera de la herida los intestinos,
Farnesio había hecho con Gallito el viaje a Lima, y el 13 de marzo habían desembarcado todos en Cádiz:
 —j Ya ve usted!... ¡A los dos meses de llegar de Lima, se había acabao to. Quién iba a creerlo, de un torero que tanto dominaba, que sabía tanto y que estaba sobrado de poder !

dimecres, 14 de juny de 2017

JOSELITO EN LAS ARENAS

El cartel de la imprenta J. Ortega pertenece a la sexta función anunciada en Las Arenas de Barcelona en la temporada de 1.917 y que se verificó el día de San Pedro. En tal ocasión se celebró una corrida con toros del Duque de Veragua a beneficio de la Asociación de la Prensa Diaria de la Ciudad Condal. La combinación, de lujo: Rodolfo Gaona, José Gómez 'Gallito' y Juan Belmonte.

diumenge, 11 de juny de 2017

DÍAZ CAÑABATE: CONTRICIÓN ANTE JOSELITO

Díaz-Cañabate.
Javier Vellón ha elaborado el siguiente artículo.

Antonio Díaz Cañabate publicó en el número 49 de la revista El Ruedo (16 de mayo de 1945) un artículo a modo de contrición de su actitud ante Joselito. Es muy indicativo de la actitud de sectores de la plaza de Madrid hacia Joselito.

POR QUÉ SILBÉ A JOSELITO

Entre las muchas estupideces que comete la juventud, la más imperdonable de todas es la estupidez de la insuficiencia, el creerse superiores porque se ha  aprobado el bachillerato y empiezan a nacer las ideas en la cabeza. Nos figuramos que estas ideas no so les han ocurrido a nadie, y el joven, en vista de ello, desprecia o mira por encima del hombro a los demás mortales. Esto, exactamente, me pasó a mí con Joselito.

Mi afición taurina fue muy precoz. Antes de tener uso de razón me llevaba mi abuelo a los toros. Entonces, en la desaparecida Plaza de la carretera de Aragón, habia palcos de sol y a los abonados a ellos se les permitía poner un toldo. Eran unos toldos de colorines. Bajo esos toldos, mis seis años abrían mucho los ojos para comprender lo que estaba pasando en el ruedo.

Y aprendí a ver toros antes de aprender a leer. De modo que cuando se presentó Joselito  en la plaza de Madrid, yo, a pesar de mis pocos años, me consideraba aficionado viejo. Y decreté, sin considerar el buen éxito que consiguió el gran torero, que no pasaría de ser un torerito arregladito y compuesto.

Las profecías de los toros son muy peligrosas. Y no sólo por las razones por las cuales son peligrosas todas las profecías, sino porque el aficionado que la hace y no acierta se considera deshonrado si se desdice y reconoce sus escasas dotes proféticas. El que asegura que  Fulanito no podrá ganar dinero con los toros y al cabo de dos o tres temporarias le ve pasar por la calle conduciendo un Rolls, sigue sosteniendo que aquel automóvil es un Ford disfrazado y que su propietario es un fachendoso que pidió dinero prestado para presumir de coche.

Joselito, desde sus primeras actuaciones, demostró  sus enormes conocimientos, su pasmosa seguridad, su maestría, Y todo esto a los dieciséis años. Pocos más o menos los  que tenía uno.

Y aquel chaval era un hombre que dominaba toros y multitudes, que mandaba y era obedecido. Y que en la calle, al cruzarla, tocado con su sombrero ancho y sus brillantes refulgiendo entre las chorreras de la rizada camisa, todas las mujeres volvían la cara para mirarlo. Esto era demasiado para los demás jóvenes, a los que ni siquiera nos dejaban salir de casa por las noches y a los que nos daban dos pesetas los domingos para los gastos de ia semana; lo tolerábamos con paciencia y con admiración. Y en vista de esto, con las dos pesetas nos comprábamos un pito, instrumento de nuestra ruin y miserable venganza. Y nos hinchábamos a silbar a Joselito.

Cuando pude darme cuenta de mi cruel majadería, me entró tal remordimiento que desde entonces no he vuelto a silbar a ningún torero. 

 Pues bueno; esto que me pasó a mí, y que con toda sinceridad he confesado, fue el reflejo de lo que le sucedió a buena parte del público que tuvo la fortuna, no estimada ni comprendida entonces, de ser espectadores de las hazañas de uno de los mayores maestros que ha tenido el arte del toreo. Hemos de confesar que Joselito, en la Plaza, era antipático. Siempre la suficiencia y la maestría son intolerables para el mediocre. Aquello de que a Joselito no le cogieran nunca los t oros, sacaba de quicio al honrado menestral. La facilidad con que ejecutaba todas las suertes del toreo, también.

En los tiempos de Joselito, yo estaba abonado a la andanada cuarta. Un poco lejos, pero en las corridas de postín costaba la entrada tres pesetas con veinticinco céntimos. Y como a los yeinte años los ojos son dos prismáticos y en la andanada cuarta, aun en agosto, siempre corría brisa, pues aquello era ideal. Mis vecinos y compañeros de abono eran todos hombres talludos. Don Carlos Arniches, los maestros de armas Angel Lancho y Afrodisio Aparicio y don Alfredo Sanz, hijo de un famoso tenor de zarzuela del siglo XIX, se sentaban a mi lado, en aquella para mí inolvidable andanada cuarta. Don Alfredo Sanz había visto a Lagartijo y a Frascuelo.
Fue frascuelista rabioso, como en aquella época eran todos los aficionados, rabiosos por Rafael y por Salvador. Dicen que en los toros lo bonito es la pasión. Tonterías. En cuanto un hombre se apasiona está perdido. Si la pasión es por una mujer, ésta lo maneja con un dedito. Si es por un torero, la nube pasional le impide juzgar la labor de los demás toreros. A la andanada cuarta íbamos aquel grupo, capitaneado por don Alfredo Sanz, dispuestos, pasara lo que pasara, a meternos con Joselito, porque nuestro torero era Vicente  Pastor. Y empezábamos a meternos con él en el patio de caballos por si se había negado a dar la mano a un pelmazo que se la alargaba, como pidiendo una limosna. 

El solo defecto de Joselito era la  hora de matar. Mataba mal. Esto era suficiente para negarle sus enormes dotes de torero. Desde que se abría de capa empezábamos a gritarle: 

—jSí, muy bonito, precioso, pero ya veremos a la hora de matar!

Joselito no nos oía. Estábamos muy altos. Pero a nosotros nos daba lo mismo. Cogía las banderillas, y esto nos indignaba. 

-¡Para eso traes a Blanquet y al Almendro; usted es un matador de toros! ¡Si; ahora al quiebro, luego al cuarteo, luego al sesgo, magnífico; pero ya veremos con el estoque!

En la faena de muleta, casi siempre tragábamos quina en abundancia; pero nos frotábamos las manos de gusto, considerando que ya faltaba poco para entrar a matar. Cuando el público, subyugado y entregado por una de aquellas soberbias faenas, al verle perfilado para entrar a matar, chillaba «¡No, no!», el grupo de la andanada cuarta se levantaba como un solo hombre y vociferaba:

-Sí, sÍ, idiotas, cretinos; ahí está la verdad y no en las monerías y en los por alto! ¡Éntrale a matar! ¡A matar, a matar, que para eso ganas pesetas!

Y Joselito, con el brazo en alto, entraba a matar. ¡Qué alegría si señalaba un pinchazo! Estábamos vengados. Si cobraba la estocada, aunque estuviera colocada en la misma yema, decíamos que estaba atravesada o perpendicular o tendida. Y al dar la vuelta al ruedo, al pasar frente al 8, encima del cual se encontraba la andanada cuarta, Joselito oía, ¡oh, sí, estoy seguro que lo oía!, nuestros desdorados silbidos. "¿Qué pensarla de nosotros! Si no nos llamaba más que imbéciles, me doy por satisfecho.

dimecres, 7 de juny de 2017

RAFAEL CON LOS MIURA

Hierro y divisa.
Relación de corridas toreadas por Rafael El Gallo de la ganadería de Miura. Para que luego digan que tenía manías...



1910
Fecha
Localidad
Compañeros cartel
24 marzo
Madrid
Vicente Pastor, Bienvenida y Manolete
5 junio
Madrid
Manolete y Antonio Pazos
26 septiembre
Valencia
Machaquito y Rodolfo Gaona
29 septiembre
Sevilla
Quinito y Flores
14 octubre
Zaragoza
Vicente Pastor y Calerito



1911
Fecha
Localidad
Compañeros cartel
25 marzo
Sevilla
Vicente Pastor y Flores
20 abril
Sevilla
Bombita y Vicente Pastor
17 mayo
Madrid
Machaquito, Vicente Pastor y Malla
21 mayo
Ronda
Machaquito
6 junio
Algeciras
Cocherito de Bilbao y Bombita
27 julio
Valencia
Machaquito y Vicente Pastor
15 agosto
Gijón
Vicente Pastor y Bienvenida
22 agosto
Bilbao
Cocherito de Bilbao y Manolete
22 septiembre
Écija
Minuto y Vázquez


1912
Fecha
Localidad
Compañeros cartel
19 abril
Sevilla
Bienvenida y Gaona
17 mayo
Madrid
Bombita, Vicente Pastor y Rodolfo Gaona
30 mayo
Madrid
Manolete y Vázquez
30 agosto
Santander
Vicente Pastor, Cocherito de Bilbao y Vázquez
7 septiembre
Huelva
Rodolfo Gaona
5 octubre
Cádiz
Joselito
14 octubre
Zaragoza
Rodolfo Gaona y Joselito


1913
Fecha
Localidad
Compañeros cartel
19 abril
Sevilla
Bombita y Joselito
24 abril
Granada
Bombita y Joselito
10 julio
Pamplona
Vázquez y Gaona
28 julio
Valencia
Bombita y Machaquito
10 agosto
Santander
Joselito
16 agosto
San Sebastián
Machaquito y Joselito
29 septiembre
Sevilla
Hermanos Bombita


1914
Fecha
Localidad
Compañeros cartel
6 mayo
Barcelona
Pastor y Joselito
26 mayo
Córdoba
Gaona y Joselito
30 mayo
Madrid
Pastor, Joselito y Belmonte
29 julio
Valencia
Posada y Belmonte
18 agosto
Bilbao
Joselito y Belmonte
23 agosto
San Sebastián
Joselito y Belmonte
20 septiembre
Valladolid
Solitario
14 octubre
Zaragoza
Gaona y Joselito


1915
Fecha
Localidad
Compañeros cartel
21 abril
Sevilla
Joselito y Belmonte
27 julio
Valencia
Joselito y Belmonte
29 septiembre
Sevilla
Joselito y Belmonte


diumenge, 4 de juny de 2017

FOLLETO DEDICADO A RAFAEL ORTEGA 'GALLITO'

Rafael Ortega 'Gallito' publicó siendo novillero un folleto propagandístico allá por 1.939. El ejemplar que ha llegado a nuestras manos, propiedad de Manuel J. Pons, aparece dedicado de puño y letra de Rafael "a mi amigo Juan Antonio".

En la portada que reproducimos aparece el busto del coletudo junto a su tarjeta y la Pedro Moreno García, su apoderado. Llama la atención la parte derecha donde, como era preceptivo en aquel tiempo, se saluda a Franco con el consiguiente "¡Arriba España!"

dimecres, 31 de maig de 2017

JOSELITO SOLO EN VALENCIA

El siguiente artículo apareció el 24 de marzo de 2017 en la revista 'Avance Taurino' que se repartió en la plaza de toros de Castellón antes de la cuarta de la Feria de la Magdalena en la que se acartelaron Morante de la Puebla, Sebastián Castella y José María Manzanares con toros de Núñez del Cuvillo:


Vicent Climent

"José Gómez ‘Joselito’ despachó a lo largo de nueve años de actividad veinticinco encierros en solitario desglosados en una becerrada, una novillada y veintidós corridas. Es Valencia, junto a La Maestranza de Sevilla, la plaza donde más veces actuó: tres. En el libro ‘Solo Joselito Solo’, de reciente aparición, mi amigo Javier Vellón y yo damos cuenta de todos y cada uno de los festejos.  En este artículo voy a centrarme en los que tuvieron lugar en el coso de la calle de Xàtiva y más concretamente en lo que aconteció antes y después. 
Conocida es la vinculación de los Gallo con Valencia donde siempre gozaron de simpatía y tuvieron una peña de fieles, ‘El Gallinero’, que los agasajó cuantas veces se personaron en la ciudad. José se anuncia por vez primera en solitario en el coso de Monleón la tarde del 26 de octubre de 1913 ante seis, que la final son siete, astados de Guadalest. Tras celebrar la onomástica de Rafael en familia -en aquella época se hacía el 24 de octubre-, parte para Valencia a donde llega en la mañana del mismo domingo en el correo de Madrid. Tras cumplir con su cometido, a las nueve de la noche, se sienta a presidir en el Reina Victoria el banquete que le ofrecen, a diez pesetas el cubierto, un centenar de admiradores cuya organización corre a cargo de los señores Soria y Estellés. Después de degustar un suculento menú y de escuchar largos parlamentos Manuel Carballeda, en representación de la empresa de la plaza de Valencia, le entrega una medalla de la Virgen de los Desamparados para la ‘señá’ Gabriela, su madre; lee en voz alta un buen número de cartas y telegramas adhiriéndose al acto y le da las gracias por haber escogido Valencia para cerrar la temporada.
El 18 de octubre de 1914 repite para despachar seis de Contreras. Gracias a la recuperación que la Filmoteca Valenciana hizo, a instancias del Club Taurino de Castellón, de una película que se legó al veterano colectivo y del trabajo de reordenación de las escenas del aficionado Manuel J. Pons, tenemos imágenes de los primeros cuatro toros. Maravilla anda correcto pero falla a espadas, su talón de Aquiles. José arriba en automóvil la tarde del 15 procedente de Zaragoza y al llegar a la altura de las torres de Serranos por el camino de Barcelona, una comitiva de tres vehículos y la banda de Veteranos se unen formando un improvisado y musical cortejo hasta el hotel Reina Victoria. 
Al día siguiente dirige la becerrada del periódico ‘El Tranviario’ y el sábado participa en una tirada de palomos en la Real Sociedad de Tiro de Pichón. Ya por la noche, es abordado en sus aposentos por dos individuos que le obsequian una magnífica petaca con estuche para el papel de fumar que han comercializado, muy avispadamente, con el nombre del diestro. Éste les agradece el detalle. José abandona el ruedo a hombros de sus partidarios una vez despachada la media docena de moritos. Unas voces, belmontistas de filiación, lo retan a que el año siguiente se encierre con seis miuras. El menor de los Gómez no tarda en transmitir su intención al empresario que la recibe con perplejidad. Así, el 17 de octubre de 1915 ve cumplidos sus deseos. La víspera, esta vez en la estación del Norte, es recibido por sus amigos que lo agasajan con una comida en el restaurante Miramar y pasa la tarde en el Grao. Tras la corrida, en el hotel habitual, otro banquete organizado por ‘El Gallinero’ al que asiste buen número de comensales. En la sobremesa se compromete el ídolo que a su regreso a Sevilla le hará entrega al periodista Peris Mencheta de una cantidad destinada a sufragar el monumento al poeta Teodoro Llorente en la Gran Vía y a participar en cualquier festival que se organice para tal fin. 
En 1918 proyecta repetir gesta con la ganadería de Palha, pero una epidemia de gripe hace aconsejable posponer la corrida y acaba el ejercicio en Madrid despachando el 10 de octubre astados de Contreras y Guadalest junto a su hermano, Limeño y Camará".